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Hace ya un tiempo que ROC nos mandó la interpretación que Ramón Gener hizo de la letra y el sentido de Bohemian Rhapsody, de Queen. Aquí tenéis la primera parte, la segunda os saldrá seguida en Youtube.

Y aunque aquí queremos y admiramos mucho a Ramón Gener por ese programón que fue This is Opera, y su pasión por educar en la música, en general, creo que su interpretación de la letra de Bohemian Rhapsody, aunque preciosa e inspiradora, no es tan acertada como nos gustaría que fuera. Creo que, no metiéndome en la interpretación más musical, que no soy quién, cuando habla de la letra y el sentido de la canción, se va un poco por los cerros de Úbeda al compararla con la leyenda de Fausto y todo lo demás. Yo creo que Freddy era un poeta, pero un poeta que hablaba sobre todo de lo que tenía dentro, de sus sentimientos, de sus luchas internas, de su necesidad de ser querido constantemente. Freddy le cantaba, casi siempre, al amor y a la vida, y viendo su obra en conjunto, veo poca relación entre la interpretación del gran Ramón Gener y las letras escritas por Freddy.

Sin desmerecer a los grandes músicos que eran Freddy, Brian y compañía, creo que sus letras, sobre todo las que escribió el nacido en Zanzíbar, giran casi siempre en torno a temas mucho más terrenales, no por ello perdiendo un ápice de profundidad o grandiosidad. Hay letras que tratan de lo prosaico, de la humanidad más básica, y son tanto o más gloriosas que la más erudita de las canciones o que el más surrealista de los poemas. Y viceversa. Quiero decir, que no por tratar temas de lo común, una letra, un poema o un escrito pueda considerarse menor.

Por eso, y analizando un poco la obra de Queen en su conjunto, como decía, creo que Bohemian Rhapsody tiene muy poco que ver con Fausto y más con las lucha interna de Freddy Mercury consigo mismo, su educación y la sociedad que lo rodeaba. Lo que Freddy nos cuenta en Bohemian Rhapsody, de esa forma tan brutal y gloriosa, es la historia de su vida, de sus cuitas personales y de lo que supuso para él aceptar su homosexualidad y convertirse en la persona que siempre quiso ser, a pesar de su educación, su familia y el mundo en general. Y os lo voy a probar, analizando la letra en detalle.

Pero antes de eso, un pequeño comentario sobre a quién va dirigida esta letra. No es a un solo interlocutor, sino a varios, que se descubren en las distintas capas de la canción. La primera persona a la que va dirigida esta carta bohemia es a su madre, y a su familia, en menor grado, pero sobre todo a su madre, porque nos lo dice. Y luego, de paso, a sus amigos, conocidos, a todos los que forman parte de su vida, a los que avisa, a los que grita que, a partir de ahora, será un hombre nuevo, el hombre que siempre quiso ser, que estaba destinado a ser. De otra forma, no hubiera podido seguir viviendo.

Empecemos:

Is this the real life? Is this just fantasy?
Caught in a landslide, no escape from reality
Open your eyes, look up to the skies and see
I’m just a poor boy, I need no sympathy
Because I’m easy come, easy go
Little high, little low
Any way the wind blows doesn’t really matter to me, to me.

En esta estrofa, el protagonista de la historia, de la canción, que no es otro que el mismo Freddy, nos expone sus sentimientos sobre la realidad y su relación con ella, con la vida que lleva. Nos está diciendo cómo se siente, o se ha sentido, cada día de su vida hasta este momento. Cómo él mismo no sabe si está viviendo su vida real o una vida impostada, una vida de pega en la que más que ser él mismo, es un personaje que interpreta y en el que siente preso, por eso lo de que no hay escapatoria de la realidad, no escape from reality. La vida le ha pillado en un avalancha, y no sabe ni cómo. Está desconcertado. La vida le ha desconcertado, pero luego dice eso de «abre los ojos y mira al cielo», que a mí me parece una advertencia, un aviso a los que le conocen, también para él mismo, para que vean la realidad que hay detrás de él, lo que ha sido toda la vida y quiere ser a partir de ahora. Y se abre a comunicar que él no es más que un pobre chico que siempre se ha dejado llevar por el viento, por la dirección que le ha marcado la vida. Nos dice, en resumen, que hasta ahora se había dejado mecer, manejar por la vida que se suponía que debía vivir, pero, sin decirlo, también nos está avisando ya de que eso no va a ser más así. En esta estrofa nos deja ver que está hablando del pasado, que su cambio se dio hace mucho, pero que es ahora cuando nos cuenta la verdadera historia, todo lo que le costó llegar a ser como en realidad era, a vivir en paz consigo mismo.

Siguiente:

Mama, just killed a man
Put a gun against his head, pulled my trigger, now he’s dead
Mama, life had just begun
But now I’ve gone and thrown it all away
Mama, ooh, didn’t mean to make you cry
If I’m not back again this time tomorrow
Carry on, carry on as if nothing really matters

Y, ¡boom! Aquí deja caer la bomba, la primera de ellas. Le dice a su madre que ha matado a un hombre. Pero no es en sentido literal, como decía el bueno de Ramón Gener. No está hablando de nadie más que de él. Él ha matado, mató, hace ya tiempo, a su antiguo yo, y por eso dice que la vida no ha hecho más que comenzar. Y se siente muy culpable, porque Freddy venía de una familia zoroastriana, muy religiosa y tradicional, en la que su forma de vida y, por encima de todo, su homosexualidad, nunca iban a ser aceptadas. No volverá mañana, porque su antiguo yo jamás va a volver, por eso le dice a su madre que lo ha tirado todo, que no quiere hacerla llorar, porque es su madre, pero que siga con su vida. Freddy sabe que su madre sí que le comprenderá, pero que todo lo que gira en torno a ella, su padre, su sociedad y educación, jamás podrán aceptarle. Ella no tiene por qué preocuparse de él, él estará bien, ella, y él, deben seguir adelante. Nada importa, en realidad, nada de esto importa, porque en realidad nada ha cambiado, él siempre ha sido así, ahora lo sabe. En realidad, la vida no cambia tanto, solo ahora lo sabe. Nada importa tanto, lo que importa, en realidad, es ser fiel a uno mismo.

Freddy nos está hablando, desde el principio, del conflicto que supuso para él aceptarse como persona y, aceptar, claro está, su condición homosexual. Ser homosexual entonces, hace más de cincuenta años, tiene poco que ver con lo que es ahora, afortunadamente, pero más en una familia y una comunidad de tradiciones tan antiguas como los seguidores del Avesta y su profeta Zoroastro. Y hay una doble intención en toda la letra, siempre, al tiempo que le habla a los demás, a su madre, familia, amigos, se está hablando también a sí mismo, se convence de las decisiones que ha tomado en su vida. Decisiones que, nos queda claro, nunca fueron fáciles.

La próxima:

Too late, my time has come
Sends shivers down my spine, body’s aching all the time
Goodbye, everybody, I’ve got to go
Gotta leave you all behind and face the truth
Mama, ooh (any way the wind blows)
I don’t wanna die
I sometimes wish I’d never been born at all

La primera frase de esta estrofa (he escogido las estrofas no atendiendo tanto a su distribución en la música, sino al sentido que encuentro en ellas) es otro indicador clarísimo de que la historia es la historia de su vida. Freddy se lamenta de haberse dado cuenta tan tarde de quién era en realidad, y de cuánto le costó aceptarlo. Le costó tanto que le dolía, pero una vez entendido, descubierta esa verdad, no tiene más remedio que enfrentarla y dejarlo todo atrás, vivir su vida, dejarse llevar por el viento… Any way the wind blows. Y, sin embargo, el conflicto vuelve a surgir, porque dice que no quiere morir, pero que a veces desearía no haber nacido. Estas dos frases contrapuestas definen muy bien cómo se sintió Freddy en esa época de su vida, el conflicto tan terrible que le produjo aceptar quién era en realidad. Por un lado no quería morir, quería vivir su nueva vida, dejarse llevar por el soplo del viento, pero, al tiempo, sabiendo el daño que podía causar, a su madre, familia, a su mujer, a los que tanto quería, hubiera deseado no tener que pasar por aquello. Quizá hubiera sido mejor no haber nacido…

Pero hay más:

I see a little silhouetto of a man
Scaramouche, Scaramouche, will you do the Fandango?
Thunderbolt and lightning, very, very frightening me
(Galileo) Galileo, (Galileo) Galileo, Galileo Figaro, magnifico
But I’m just a poor boy, nobody loves me
He’s just a poor boy from a poor family
Spare him his life from this monstrosity

En este punto es donde más misterio encuentro en la letra, aunque no por ello dejo de verla desde el mismo prisma que el resto. Las dos primeras frases las entiendo como parte de la llegada de Freddy al mundo de la música, del arte y del estrellato. Yo creo que ese Scaramouche se refiere mucho más a la novela de Sabatini, que al arquetipo de la Comedia del Arte. Es el de Sabatini, un personaje en conflicto consigo mismo y con el mundo que le rodea, que no conoce a sus padres y que tras convertirse en un revolucionario, en un agitador, casi sin darse cuenta, tiene que huir para unirse después a una compañía de artistas, de donde obtendrá su nombre: Scaramouche. Y a través de la cual, por cierto, volverá a inflamar los ánimos revolucionarios contra el orden establecido, personificados en este caso en la nobleza y la iglesia. En el caso de Freddy, en su pasado y la sociedad actual que todavía no es capaz de tolerar algo que para él es absolutamente natural.

Freddy se ve a sí mismo como un Scaramouche moderno. Un agitador, un personaje especial que ha levantado siempre el revuelo entre su familia y su entorno social, que tendrá que «huir» y se unirá a una troupe de artistas, a través de la cual intentará traer una revolución al mundo; su propia revolución, la revolución que él llevaba a cabo con su propia persona. Y se pregunta si se atreverá a hacer «el Fandango». Él, el gran Scaramouche, se pregunta si será capaz de convertirse en el personaje que siempre ha sido, que debería llegar a ser. ¿Se atreverá a mostrarse tal y cómo es? Le da miedo. Nos lo dice. Hay rayos y truenos, la fama se acerca, y la luz de esta le ciega, le da miedo, se sigue sintiendo el mismo niño pobre que nunca encontró su sitio. Y sabemos que la fama le costó muchos dolores al pobre Freddy…

Al contrario que Ramón Gener, y no por ello tengo que tener razón, creo que la mención a Galileo tiene más que ver con el mismo Galileo que con su padre, Vincenzo Galilei. No es que no crea que Freddy Mercury supiera mucho de música, y de ópera, pero creo que es demasiado suponer que sabía de la carrera del padre de Galileo. Y, por otro lado, si estudiamos su obra, las letras escritas por Mercury en su carrera, de nuevo, vemos un patrón común, una consistencia en tratar temas sobre la libertad (I want to break free), el deseo (I want it all) u otros asuntos más mundanos, como su homenaje a la radio (Radio Gaga) o, los más elevados, como el amor verdadero (Love of my life). No volvemos a encontrar su supuesto conocimiento profundo clásico y operístico en ninguna otra canción, sin embargo, sí que encontramos todos esos temas comunes, relacionados con las tribulaciones de la vida, su relación con el arte, el amor, con, en resumen, la pasión difícil de vivir.

Por eso, creo que esta mención a Galileo es una forma de contarnos, de nuevo, cómo se siente. En su condición de homosexual (y de showman, de estrella, de genio), castigada por la sociedad imperante, se considera a sí mismo un pecador, un hereje, porque le obligan, le castigan a sentirse así de forma totalmente injusta. Galileo es, posiblemente, el hereje más famoso de la historia, el hombre que más injustamente y que más tiempo se pasó siendo considerado un hereje de forma oficial. De 1633 al perdón de 1992, son más de 300 años de culpabilidad injustificada. Pero lo que es más importante y que conecta todavía más a las dos personajes, en la creencia popular, Galileo, a pesar de tener que retractarse, se supone que, antes de retirarse del tribunal que lo condenaba, dijo aquello de: Eppur si muove . Es decir que, como Galileo, Freddy tampoco cambiaría un ápice su modo de ser y de vivir, a pesar de que lo considerasen un pecador, un sodomita, un hereje.

Y, sin embargo, en esa contradicción tan humana que existe en todas las estrofas de esta canción, en las que empieza hablando de la liberación, para luego castigarse por ser cómo es, vuelve a decir eso de que es un pobre chaval, de una familia pobre, que él no quiso ser así y que, por favor, le libren de esa monstruosidad,«…from this monstrosity». No es más que el grito desesperado de quien ha vivido toda su vida siendo lo que no es y se encuentra con la verdad de frente, una verdad que le asusta, pero que no tiene más remedio que aceptar. Bohemian Rhapsody es, en pocas palabras, un canto a la libertad personal, al descubrimiento de uno mismo a pesar de los pesares, de la sociedad, de la tradición y la familia. Esta canción es un canto a la libertad individual y a lo difícil que es llegar hasta ella. Y no ya entonces, y siendo homosexual, sino también ahora, por la tendencia a la homogeneización, a castigar la diferencia, que tienen nuestras sociedades. En mayor o menor medida, ¿quién no se ha sentido así alguna vez?

Easy come, easy go, will you let me go?
بِسْمِ ٱللَّٰهِ (Bismillah)
No, we will not let you go (let him go)
بِسْمِ ٱللَّٰهِ (Bismillah)
We will not let you go (let him go)
بِسْمِ ٱللَّٰهِ (Bismillah)
We will not let you go (let me go)
Will not let you go (let me go)
Will not let you go (never, never, never, never let me go)
No, no, no, no, no, no, no
Oh, mamma mia, mamma mia
Mamma mia, let me go
Beelzebub has a devil put aside for me, for me, for me

En este estrofa, estribillo más bien, Freddy tiene un diálogo cantado con todo aquello que le ata a su antiguo yo. En un principio no es con nadie en concreto, son voces de grupo, es todo lo que hay en su vida anterior que no le permite avanzar hacia su libertad personal, empezando por la tradición religiosa de su familia: Bismillah, o bismillāh. Como dice Ramón Gener, y está en lo cierto, es una de las formas más antiguas de llamar a la divinidad, de raíz zoroastriana, precisamente, al ser esta una de las religiones monoteístas más antiguas del mundo, sino la primera. Apela a su dios, a su raíz religiosa, al dios de su familia y sus antepasados, para que le dejen marchar. Y la comunidad, su comunidad de voces, dentro y fuera de él, le responden que no le dejarán marchar, que no y que no. De nuevo, el tema de la lucha con su yo anterior, su vida anterior, esa pelea intensa que Freddy debió vivir, durante mucho tiempo, y por la que, según esta misma letra, debió sufrir enormemente.

Finalmente, como último recurso, apela a su madre, con la que tenía una relación muy especial. Su madre, la última guardiana de sus verdaderos sentimientos, de la comprensión última de su verdadero yo. Apela a lo más sagrado para él, a la mujer que le dio la vida, a la que siempre le querrá, raíz de su existencia, para que, a través de ella, le dejen marchar. Marchar a ser él mismo y a vivir su vida. Y el video original nos da una pista de esto, al mostrarnos la superposición de caras cantando, como un coro de cientos de voces que cantan contra él, contra su decisión de ponerse a vivir la vida que siempre debió vivir.

La mención al señor de las moscas, Belcebú, es algo que también conecta con sus raíces zoroastrianas. El nombre de Belcebú parece tener su origen en la crítica a los adoradores de Baal, uno de los principales dioses de la religión del antiguo medo oriente tardío, sobre todo durante el tiempo del imperio babilonio. Da la casualidad de que, quien tiene más responsabilidad en la destrucción de este antiquísimo culto, son los reyes persas, sobre todo Ciro, «el Grande», en su conquista de babilonia en el siglo VI a.C. Rey que, como toda sus súbditos persas, era zoroastriano, por lo que no es raro escuchar a alguien de la misma religión referirse al demonio con esta fórmula.

Lo que aquí nos vuelve a contar Freddy es la contradicción en la que se siente. Él se siente un demonio, porque va en contra de todo lo que le enseñaron. Él es sucio, un pecador, un impuro, por ser homosexual, y el demonio ha puesto ese mal en él. No es que lo crea, es que es lo que le quieren hacer creer y él habla con su madre de ello, lucha contra ello, se revuelve contra ello. Lo que casa con el momento musical de la canción, en la que todo estalla en la guitarra de Brian May y de repente, esos cantos casi operísticos, de tono suave y calmado, pasan a ser un tormenta de rock. Es aquí cuando Freddy Mercury nos habla de su liberación, al fin, de como todo eso le importa una mierda. Él va a ser quien de verdad es.

So you think you can stone me and spit in my eye?
So you think you can love me and leave me to die?
Oh, baby, can’t do this to me, baby
Just gotta get out, just gotta get right outta here
Ooh
Ooh, yeah, ooh, yeah
Nothing really matters, anyone can see
Nothing really matters
Nothing really matters to me

Y aquí llega el desafío final. Piensan que todo eso, toda la tradición, la crítica, el estigma, la divinidad, podrá detenerle, pero él ya sabe que no. Él ya sabe que tiene que largarse, tiene que escapar, para ser él mismo. En las dos primeras frases, vuelve a ahondar en la contradicción: en la primera, por un lado de lapidan, pero por otro le escupen en el ojo, que en culturas orientales suele asociarse a una forma de bendición; es decir, por un lado le machacan, por otro le bendicen. En la siguiente, dice lo de que no le pueden querer y dejarle morir después, lo que refiere a que no pueden quererle como ellos quieren que sea, pero no dejarle ser como él quiere ser. Una vez más, la contradicción, la lucha contra todo. Freddy hubiera muerto en vida si no hubiera decidido lanzarse a ser quien quería ser.  No pueden aceptarle, quererle, si no es en su persona real, la que ya es.

Hay una frase aquí que creo refiere a la relación con su mujer, después mejor amiga, Marie Austin. Esa que dice que no le puede hacer eso, a ella. Yo entiendo aquí que es una frase (Oh, baby, can’t do this to me, baby), quizá textual, que Marie le dijo cuando Freddy le confesó su secreto mejor guardado, el de su homosexualidad. De nuevo, la tortura personal de hacer daño a sus queridos, la contradicción, la dualidad de hacer lo que tiene que hacer, a pesar de todo, a pesar de quién sea: tiene que escapar, tiene que irse de allí. Freddy nos cuenta su vida, nos abre su intimidad y nos cuenta el trago más difícil de su vida, de la forma más grandiosa posible.

Al final, en la calma final, una vez superados todos esos baches, dificultades y dolores, Bohemian Rhapsody nos trae finalmente al presente, y a la realidad de la vida actual de Freddy, donde nada importa, nada le importa realmente. Lo que no viene a decirnos que fuera en realidad una persona egoísta o que solo pensara en él mismo, lo que intenta hacer con estas frases es formular una especie de perdón a todo el mundo en su vida, empezando por él mismo. Nos dice que nada le importa, porque ha hecho lo correcto, que lo siente, pero que no tenía otra opción. Hay un sentido implícito en las frases y el tono con que se formulan, hay una aceptación brutal de todo lo que ha ocurrido y ocurre en su vida. Concluye diciéndonos, sin explicitarlo, pero la música cumple papel, que él no quería hacer daño a nadie, pero que no tenía otra opción.

¿Cómo se siente Freddy Mercury? Como un bohemio absoluto. Un bohemio en la acepción más espiritual del término. Se siente alguien al margen del mundo, alguien que ha decidido vivir su vida como en realidad quiere vivirla, sin importarle nada más, pero sin olvidar que hay gente a su alrededor que también sufrirá por ello. En ningún momento se percibe la banalidad de una decisión tomada a la ligera, ese mensaje infantil de lo haré a pesar de vosotros y os iréis al carajo todos, me olvidaré de todo y me quedaré solo, si hace falta. No es así, no quiere decirnos eso. La letra demuestra una profunda comprensión y un duelo absoluto por las decisiones que ha tenido que tomar en su vida; por haber optado, desgraciadamente, por ser él mismo, por ser feliz.

¿Y la rapsodia? Aquí sí, aquí creo que la sabiduría de Ramón Gener es absoluta. Nada que decir al respecto.

¿Qué os ha parecido? Es un análisis más poético que musical, lo sé, y no digo que tenga que ser el correcto. Yo lo dejo ahí, recalcando la admiración que en este blog, página web, cajón desastre, tenemos por Queen, Ramón Gener y, por supuesto, el grandísimo Freddy Mercury.

MIGS